La semana arrancó con una noticia del grupo KLM – Air France que indicó que añadirán un recargo de hasta 12 euros (13,50 dólares) en sus billetes para intentar compensar el coste de utilizar un combustible de aviación sostenible más caro.
Recordemos que KLM ha sido una de las aerolíneas pioneras en este sentido y de hecho lo ha puesto sobre la mesa en nuestro país a través de su filial de carga KLM Cargó. De acuerdo a la aerolínea los pasajeros en clase económica pagarán entre uno y cuatro euros más, mientras que los de clase business pagarán entre 1,5 euros y 12 euros, dependiendo de la distancia a su destino, esto con el objetivo de compensar los altos costes que representa este tipo de combustible en la actualidad y que apenas representan un 0,5% del queroseno utilizado normalmente.

El combustible de aviación sostenible o SAF se produce principalmente con aceite de cocina reciclado y de acuerdo a evidencias puede reducir las emisiones de carbono en un 75% en comparación con el queroseno a lo largo del ciclo de vida del combustible. Más alla de los beneficios al medio ambiente que se esperaba generar las aerolíneas buscaban subvenciones por generar un impacto ambiental menor a pesar de que la aviación mundial es apenas el 2% de las emisiones totales.
Es por eso que fabricantes como Airbus y Embraer se han dado a la tarea de comenzar estudios serios sobre aviones propuestas con energía alternativa que sean masificables esperando poder tener aviones propulsados por estos combustibles en el 2035.

De acuerdo a Airbus el hidrógeno puede ayudar a alimentar una celda de combustible para generar electricidad o se queme directamente para generar fuerza motriz, el único producto de desecho es el agua limpia. Es importante destacar que en el contexto del vuelo, el hidrógeno contiene una gran cantidad de energía por unidad de masa: 3 veces más que el queroseno actual y 100 veces más que las baterías de iones de litio.
Otra empresa que se sumó a la iniciativa es Embraer que presentó un proyecto para impulsar aviones con electricidad. De acuerdo a Embraer se evalúan 4 versiones incluyendo una híbrida con un motor de pistón y 2 motores de electricidad.

Mientras estos proyectos se desarrollan, en Francia el 1 de enero entro en vigor una ley que obliga a las aerolíneas que carguen combustible en el país a al menos un 1% del combustible sea combustible sostenible, proporción que aumentará al 2% en 2025 y al 5% en 2030, mientras no haya masificación y la producción sea lenta por ahora se tendrá que pagar más.