Quizás es uno de los trabajos menos glamorosos de la aviación pero sin duda es uno de los más vitales. Los llamados «buceadores de tanques» son una clase de profesionales con un perfil puntual. Estos son hombre o mujeres que se arrastran dentro de los tanques para buscar grietas o roturas internas que puedan poner en riesgo la seguridad de vuelo con una fuga de combustible.

Un trabajo de riesgo
Existen algunos riesgos al aceptar este trabajo los cuales incluyen:
Riesgos químicos: La exposición al combustible para aviones que «puede encenderse en ciertas condiciones ambientales, principalmente la temperatura y la concentración de vapor». También hay otras sustancias químicas inflamables con un punto más bajo que el combustible. Esto incluye metiletilcetona (MEK), un solvente utilizado en la fabricación de caucho sintético, cera de parafina y otros productos químicos que se usan como aislantes de los tanques.
Riesgos físicos : El estar confinado en un espacio pequeño del que es difícil escapar en caso de emergencia es sin duda un gran problema. Las entradas a los tanques de combustible, en aviones más grandes, miden alrededor de dos pies de ancho por un pie de alto. Por lo general, hay un orificio de acceso entre cada sección de costilla en el ala.

Acorde a Boeing: «La parte interior del tanque del ala ofrece suficiente espacio libre dentro del tanque para la cabeza, los hombros y el tronco de una persona de mantenimiento, dejando las piernas fuera del orificio de acceso, eso claro está dependerá del tipo de aeronave donde sólo hay espacio para las manos y los brazos de una persona de mantenimiento.
El procedimiento
Para poder comenzar con tal complicada labor hay que seguir cierto pasos en los que se incluyen:
- Conectar a tierra eléctricamente y descargue el avión de acuerdo con las prácticas estándar.
- Hacer que el equipo de protección contra incendios esté fácilmente disponible
- Desactivar los sistemas de carga/descarga de combustible y transferencia de combustible.
- Asegurar una ventilación adecuada.
- Monitorear adecuadamente el aire en los tanques de combustible.
Los 2 puntos finales son claves, garantizar una ventilación adecuada es, literalmente, un aspecto mortalmente serio del mantenimiento del tanque. La mayoría de los fabricantes recomiendan aire exterior fresco como la mejor opción. Con niveles más altos de aire exterior bombeado al tanque, hay menos posibilidades de que los vapores de combustible se enciendan. La concentración normal de oxígeno a nivel del mar es de alrededor del 21%. Boeing recomienda un nivel de oxígeno dentro de los tanques de entre 19,5% y 23,5%. Y no es un tema menor tomar en cuenta estas recomendaciones ya que por encima de ese nivel, el aire rico en oxígeno aumenta drásticamente el riesgo de ignición del combustible residual. Los trabajadores de mantenimiento generalmente usan respiradores que purifican el aire y también usan herramientas y equipos de monitoreo aprobados para su uso en un ambiente inflamable. Incluso una pequeña chispa de un taladro eléctrico podría generar un desastre.
Requisitos
Si eres pequeño y flexible, te gusta gatear en espacios reducidos y oscuros, no tienes claustrofobia o quieres trabajar con productos químicos tóxicos con la amenaza constante de explotar hasta la muerte, pues este es tu trabajo, sin cargo y como todo va desarrollándose s nivel tecnológico ya se están probando mini drones que puedan hacer esas inspecciones.