
La idea de crear un dispositivo para almacenar datos de vuelos nació en Australia en la década de 1950. Cuando el Dr. David Warren tenía seis años, su padre murió en un accidente aéreo mientras volaba de Tasmania a Melbourne a través del Estrecho de Bass. Este incidente lo llevó a desarrollar una unidad que podía registrar datos de vuelo y conversaciones en la cabina para ayudar a los investigadores después de un accidente.
Su invento se llamó «Unidad de memoria de vuelo ARL» y, aunque no llamó mucho la atención, comenzó a construirse en los EE. UU. y el Reino Unido varios años después. Australia fue el primer país en hacer obligatoria la tecnología hasta que lo siguió Estados Unidos en 1967, haciéndola obligatoria en todos los aviones comerciales.
Este dispositivo se encuentra en la parte trasera del avión junto a la mampara de presurización posterior, cerca de la cola.

¿Por qué se llama «caja negra»?
El término «caja negra» fue utilizado por primera vez por los británicos durante la Segunda Guerra Mundial y se refería al desarrollo secreto de radares y ayudas electrónicas a la navegación en los aviones británicos. Estos dispositivos secretos estaban alojados en cajas negras no reflectantes. Sin embargo y tomando en cuenta que la recuperación de este dispositivo es fundamental especialmente cuando se trata de accidentes en lugares remotos, se decidió que este dispositivo en los aviones estén pintadas en un color llamado naranja internacional que las empresas aeroespaciales y de ingeniería utilizan para ayudar a distinguir los elementos de su entorno. En otras palabras, destacan y son fáciles de localizar visualmente.
A pesar de su color distintivo el nombre caja negra es un término que se usa para llamar a dos equipos separados, una grabadora de voz de cabina (CVR) y una grabadora de datos de vuelo (FDR).
En estos días, los registradores de datos de vuelo están revestidos de acero inoxidable o titanio fuerte y resistente a la corrosión y están envueltos en un aislamiento que puede soportar altas temperaturas. Los FDR modernos también tienen una baliza de localización submarina que emite un ping ultrasónico para ayudar a los buscadores a encontrarlo. Estas balizas pueden funcionar a una profundidad de hasta 6.000 metros (20.000 pies) durante 30 días.
En cuanto a las grabaciones de la cabina, funcionan en bucle grabando las últimas dos horas de conversación entre la tripulación y cualquier otro ruido que se pueda escuchar desde la cabina.
¿Por qué no se utiliza la nueva tecnología?
Tras la desaparición del vuelo 370 de Malasyan Airlines en 2014, ha habido llamados para desarrollar un sistema que envíe información de vuelo en tiempo real a un sistema en tierra. Si dicho sistema hubiera existido cuando el vuelo 370 desapareció de las pantallas de radar, los investigadores habrían sabido exactamente dónde buscar.
A pesar de que hay algunas soluciones basadas en satélites, el gran problema de esas tecnologías es el costo que las aerolíneas deben asumir vs el bajo porcentaje de accidentes de avión que existen ponque su implementación impide por el momento que se lo haga de forma masiva.
Me pareció muy interesante saber quién lo descubrió y desde cuándo ha empezado a operar este sistema.
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