
Cuando te has subido a un avión comercial es probable que hayas visto esos pequeños remolinos blancos en el centro de los motores en las alas. La razón parecería ser sencilla: su función es avisar a la tripulación en tierra cuando el motor turbofan está girando. Pero eso no explica todo?
Pues se cree que además de su función primaria estás espirales sirven para ahuyentar a los pájaros de posibles choques con aves. Suena raro y de hecho no está 100% comprobado a nivel científico pero la razón parecería ser obvia.
Los pájaros están en búsqueda constante de pequeños huecos para ingresar y hacer sus nidos o guaridas y los motores de un avión girando pueden llegar a confundirlos. De acuerdo a funcionarios de Boeing y Roll Royce este método de alguna manera cumple esa función.
De hecho en el año 1986 All Nippon Airways llevo a cabo un experimento controlado, la aerolínea japonesa pintó unos ojos blancos en medio de los conos de las turbinas en 26 de sus Boeing 747 y 767, y dejó al resto de su flota sin los ojos falsos.
Al final del período de prueba de un año, un promedio de solo un pájaro había golpeado cada uno de los motores adornados con ojos pintados. Sin embargo, cada motor sin pintar había sido golpeado por un promedio de nueve pájaros.
All-Nippon Airways estima que la reducción de los choques con aves durante el período de prueba redujo el daño a su aeronave de $ 910,000 a $ 720,000. En consecuencia, All-Nippon decidió pintar los ojos en todos sus aviones de gran tamaño.

A partir de ese experimento que parecería tener razón varias aerolíneas decidieron pintar las turbinas de sus aviones de diversas formas una más llamativa que otra, sin embargo claramente la función original que es de avisar al personal de tierra sobre el funcionamiento de la turbina es la primaria.
De hecho y como lo indico KLM al ser consultado sobre esto:
Si un motor está funcionando, usted ve un destello blanco o un giro hipnotizante, siempre dependiendo de la velocidad de rotación del motor. Esta señal visual es muy clara y advierte a todos que deben mantenerse alejado de los motores del avión.
Trabajar cerca de un motor de reacción corriente es extraordinariamente peligroso. Un motor Boeing 737, funcionando al ralentí, tiene una zona de peligro de 2,7 metros en la parte delantera y laterales del motor.
Esto significa que un ser humano que camina en el área de peligro corre el riesgo de ser aspirado dentro y consumido por el motor. Cuando el motor está por encima del empuje de ralentí, la zona de peligro aumenta a 4 metros o más. Los motores de propulsión más grandes, como los 777, tienen zonas de peligro mucho más grandes. Es absolutamente esencial que las tripulaciones de tierra puedan identificar un motor en funcionamiento y mantenerse alejado de él.

















