A medida que la recativacion de los viajes se incrementa y la necesidad de las aerolíneas por reactivar sus flotas que tienen almacenadas, Qantas que había anunciado que sus Airbus 380 volverían a volar ha empezado la tarea de inspeccionar sus aviones parados en el desierto de Mojave.
Si bien el desierto ofrece las condiciones ideales para almacenar aviones por su clima seco que evita la corrosión y daño de piezas vitales de los aviones, también presenta ciertos desafíos para los técnicos de mantenimiento: la vida silvestre.
Y es que esta semana Qantas ha emitido un comunicado sobre el proceso que su equipo técnico de Los Ángeles ha iniciado y entre las novedades que han encontrado es la presencia de nidos de serpientes cascabel. El proceso debe ser meticuloso ya que solo de esta manera se puede evitar futuros problemas en la aeronavegabilidad y potenciales accidentes como pasó con el vuelo de Birgenair que se cayó alar por culpa de un nido de avispas que se habían posado en sus tubos pitot.
El comunicado de Qantas dice:
«Lo primero que hacemos antes de desenvolver y comenzar cualquier inspección de tierra del tren de aterrizaje, en particular, es caminar alrededor del avión pisando fuerte y golpeando las ruedas con un golpe para despertar y asustar a las serpientes. Se trata de garantizar que nuestros ingenieros o serpientes no sufran ningún daño. Solo entonces nos acercamos con cuidado a cada rueda y las desenvolvemos antes de realizar nuestras comprobaciones de presión e inspecciones visuales.”
